marzo 04, 2014

El día de la P



 
Presunción: vanagloria y jactancia, conjetura… sus comentarios solo se basan en presunciones porque no sabe nada de él, de mí, ni del nosotros que ya casi va para dos años.
Pretenciosa : presuntuosa, que cree ser más de lo que es o saber más de lo que sabe, que pretende tener más cualidades de las que tiene…. Qué sabe este poodle bigotudo de nosotros distinto a lo que él le ha contado?  Y ese su lenguaje psudoelaborado, adefesios que salen de  teclados de tierra caliente.
Presuntuosa: que finge elegancia y lujo que no tiene. …. Nada más que agregar!

marzo 03, 2014

Ni que nos fueramos a morir mañana



Se le ofrece en una bandeja, pudiendo ser un hombre al otro lado del teclado o una anciana bigotuda con cadera de metal, si y  él le sigue la cuerda y ese es el asunto, anoche dormía a mi lado, frente a una hamaca y una vaca enferma y hoy le dice a su poddle nuevo  que se ve bien cuando saca la lengua con sus lentes de carey falso y barato, sin saber que todo este asunto suena sospechoso, Si, yo y mis teorías sobre la conspiración.
Ud lo que necesita es un mozo urgente. No sé qué me pasa, Tengo inapetencia varonil -el princeso se ríe-  ay, obvio jamás tendré esos problemas, siempre tengo inapetencia por las chicas. - Sí, claro cómo no, si tiene en sus dientes de revista una fila de babeantes colegialas vestidas a rojo y blanco tras de sí- pero qué sabe el señor sonrisa 2014 de mis negras intenciones y mis duelos amigo-sexuales, si ni yo misma sé que me pasa, ni cómo hacer con este dilemita de ya casi 2 años- déjale de hablar, bloquéalo, elimínalo,  me llamas cuando vayas a caer- bueno belleza si recaigo grito!

Bueno y mi regalo y mi postre? tranquila ni que nos fueramos a morir mañana.--- bueno en este estado desesperante, yo creo que muero cada noche!

febrero 25, 2014

Hasta aquí llego !



Noches en el Cementerio Central y frio, riéndome de cuando en vez de una que otra curiosidad de los jóvenes citadinos, tratando de guardar en mi bolso cada una de las amarguras que llevo guardando en los últimos meses,  tomándome fotos con Carlos Pizarro o lo que queda de él y una pared llena de huesitos en descomposición , ya lo decía doble fuerza: siete puñaladas y empezaste a desangrar Te busqué y te amé, te soñé y te lloré por última vez. Y una vez más veo como se regodea en su saliva, como su sudor expira por todos los poros y su respiración se agita ante cualquier mujerzuela calentana que le muestra algo de piel, implorar que me mate se hace insuficiente, pedir a gritos que me corte la cabeza me saque las entrañas y se las sirva en una mesa muy decorada es un indulto que no merezco, así me acostumbré a ser tratada, solo viendo como me corta de a pedazos las arterias y se ríe con sus dientes bañados de mi sucia sangre, nada de lo que haga se vuelve necesario para que me suelte la cadena que me amarra como el perro de su casa. Yo simple espectadora de su circo, ya no tengo ni siquiera participación en ese espectáculo lúgubre porque hasta los que de mí se reían ahora le aplauden  a su nuevo poodle de tutu rosado que baila ante nosotros.